Los mejores perfumes de invierno

El aire frío reduce la difusión de un perfume, así que los aromas más densos, dulces y especiados, que en verano pueden resultar pesados, suelen funcionar bien de noviembre a febrero. Busca notas de fondo como vainilla, haba tonka, ámbar, tabaco, oud, pachulí e incienso.

Vainilla y tabaco

Los perfumes de tabaco y vainilla son cálidos y densos, y van bien con las noches y los abrigos de lana. Aplícalos con moderación, porque suelen ser intensos.

Gourmand y dulces

Los perfumes gourmand usan notas que recuerdan a la comida, como praliné, caramelo, chocolate y cereza.

Maderas oscuras y especias

Para algo menos dulce, los perfumes amaderados y especiados con pachulí, oud o incienso son una buena opción.